LA HISTORIA DE LA TORRE EIFFEL

La Torre Eiffel

La Torre Eiffel es uno de los monumentos más emblemáticos del mundo, símbolo de la elegancia y la innovación de París. La torre se construyó con motivo de la Exposición Universal de 1889 para conmemorar el centenario de la Revolución Francesa y presentar los puntos fuertes industriales de Francia.

El nombre

La Torre Eiffel recibió su nombre en honor a Gustave Eiffel, el ingeniero que dirigió el equipo encargado de su construcción. Su empresa de ingeniería se encargó de la obra, con importantes aportaciones de sus colegas, como el arquitecto Stephen Sauvestre, Stephen Maurice Koechlin y Emile Nouguier. La torre recibió este nombre en su honor por su liderazgo en el proyecto y su importante papel en el éxito de la obra. Desde entonces, el nombre «Torre Eiffel» se ha convertido en sinónimo tanto de la propia estructura como de la ciudad de París.

Los comienzos

Las primeras obras de construcción de la torre comenzaron en enero de 1887, dirigidas por Gustave Eiffel y su equipo. El equipo de Eiffel ganó el concurso para diseñar la pieza central de la Exposición de 1889. A partir de enero de 1887, unos 300 trabajadores dedicaron más de dos años a construir la Torre Eiffel. Con sus 300 metros, era la estructura más alta construida por el hombre en el mundo en aquella época.

La principal atracción de la Exposición Universal

El edificio se terminó el 15 de marzo de 1889, justo a tiempo para la Exposición Universal de París. Se inauguró oficialmente el 31 de marzo de 1889 con una gran ceremonia en la que se izó la bandera francesa en lo alto. En la primera planta había cuatro restaurantes temáticos —ruso, angloamericano, francés y flamenco—, además de tiendas de recuerdos, cabinas fotográficas, alquiler de prismáticos y puestos de refrescos.

La Exposición Universal atrajo a millones de visitantes, de los cuales casi dos millones acudieron específicamente para ver la Torre Eiffel, con una media de 12 000 al día. Durante la primera semana, casi 30 000 visitantes subieron los 1 710 escalones hasta la cima de la torre. El 26 de mayo de 1889 comenzaron a funcionar los ascensores, lo que facilitó el acceso a la torre.

Salvada por la ciencia

En un principio, estaba previsto desmantelar la Torre Eiffel veinte años después de su construcción; Gustave Eiffel la salvó de la demolición al proponer que la torre tuviera una finalidad científica y se utilizara como laboratorio meteorológico para realizar mediciones y experimentos científicos. También instaló su despacho en la tercera planta para llevar a cabo investigaciones y realizar observaciones astronómicas y fisiológicas.

Interceptación de señales enemigas en la Segunda Guerra Mundial

Concebida en un principio como una estructura temporal, la Torre Eiffel se conservó por su valor en las comunicaciones por radio. Durante la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en un elemento crucial para el ejército francés, que utilizó su estación de radio para interceptar señales enemigas, lo que ayudó a las fuerzas aliadas. Este uso estratégico puso de relieve la importancia de la torre mucho más allá de su propósito inicial como lugar de exposición.

La Torre Eiffel como valla publicitaria

Entre 1925 y 1934, la Torre Eiffel exhibió un anuncio de Citroën formado por 250 000 bombillas, visible a millas de distancia. Este anuncio se hizo con un Récord Guinness por ser el más grande del mundo, lo que desató debates sobre la conservación del patrimonio cultural y los espacios públicos.

Cerrada durante la ocupación nazi

Durante la Segunda Guerra Mundial y la ocupación de París por la Alemania nazi, la torre permaneció cerrada al público y se cortaron los cables de los ascensores, lo que la dejó inaccesible.

Modernización y popularidad

Entre 1945 y 2000, la Torre Eiffel se convirtió en un símbolo mundialmente famoso y en un popular destino turístico. En 1957, se le añadió una antena de televisión para modernizarla y, con motivo de su centenario en 1989, se llevaron a cabo importantes reparaciones y se organizó un gran espectáculo de luces. En el año 2000, la torre fue el principal atractivo de las celebraciones del milenio con un impresionante espectáculo de fuegos artificiales.

El nuevo milenio

La Torre Eiffel dio la bienvenida al nuevo milenio con un gran espectáculo de luces y 20 000 luces centelleantes, que siguen brillando cada noche. En 2017, se reforzó la seguridad con cristales antibalas y vallas metálicas. Con motivo de su 130.º aniversario en 2019, la torre acogió eventos especiales, exposiciones y espectáculos de luces, celebrando su estatus de icono mundial.

La Torre Eiffel hoy

Desde su inauguración, la Torre Eiffel ha recibido a casi 250 millones de visitantes, convirtiéndose en un símbolo de Francia y un icono de París. Actualmente atrae a unos siete millones de visitantes al año, lo que la convierte en el monumento de pago más popular del mundo. Es impresionante que dos ascensores originales de 1889 sigan en funcionamiento. Más recientemente, durante la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2026, la Torre Eiffel se iluminó con luces y sirvió de telón de fondo para actuaciones y fuegos artificiales. Puedes obtener más información sobre estos espectáculos consultando la guía del espectáculo de luces de la Torre Eiffel.

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